Chepes debe ser el único lugar del mundo donde se cumple el dicho: el chancho mejor atendido que la gente.
Mientras el Estado hizo una planta de ósmosis inversa para darle agua potable a los cerdos, miles de vecinos siguen cargando bidones porque el agua de sus casas no sólo no alcanza, sino que además es salada y de mala calidad.
No es un chiste.
No es una exageración.
Es la realidad de La Rioja.
Esto no se arregla con relatos ni discursos vacíos.
Se arregla con prioridades claras: primero la gente.
La Rioja necesita un cambio urgente y profundo.
#PorLaRioja